Se sigue viendo interesante, aunque la expectativa esta en Batman, aqui los nuevos posters:


Este es un blog para el desarrollo de temas diversos, desde arte, literatura, cine, hasta política y religión. Siempre con la mirada crítica y el ojo sarcástico que nos hace sobrevivir en esta realidad tan conflictiva y conflictuada.





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Para los que no saben que es Watchmen, se trata de un comic/Novela gráfica escrita por el maestro Alan Moore y dibujado pro Dave Givans publicado por DC Comics entre 1986 y 1987, es cosiderado somo el nacimiento de la Novela Gráfica en si pues la serie tradicional solo contó con 12 títulos que posteriormente se juntaron en un solo tomo, lo que forjó dicha estructura, es considerada una de las novelas gráficas mas importantes (junto con Dark Knight Returns de Miller y Sandman de Gaiman). La novela habla por si misma al ser la primera novela gráfica en conseguir un Premio Hugo (galardón otorgado a escritores de los géneros de ciencia ficción y fantasía, además de ser la única obra de su género que aparece en la lista elaborada por la revista Time entre las 100 menores novelas entre 1923 a 2005. Watchmen se desarrolla en un universo paralelo en el que los EUA se encuantran a punto de entrar en una guerra nuclear con la Unión Soviética, en ese momento, la historia narra las acciones de un grupo de seperhéroes y los hechos que rodean el misterioso asesinato de uno de ellos, los héroes de Watchmen son en realidad gente común y corriente que debe enfrentarse a sus propios conflictos éticos y a sus problemas personales, que lucha contra sus trastornos y fracasos y que en su mayoría carecen por completo de superpoderes, la historia decosntruye el arquetipo convencional de superhéroe y combina imágenes con mucho simbolismo que han sido un referente sobre cómics y películas posteriores.
El año que sigue nos enfrentaremos a la adaptación fílmica de la obra la cual es muy probable que los fans la sufriremos, esperemos a ver que sale, Recomendación: Lean Watchmen, es espectacular
Robert Musil es un escritor austriaco (en realidad es lo único decente proveninete de Austria en los últimos dos siglos), originario de una familia de la baja nobleza, todavía niño entró en la academia militar, experiencia que le sirvió para escribir su primera novela, Las tribulaciones del joven Törless (1906), nunca concluyó sus estudios militares y terminó licenciandose como ingeniero, cuestión que no le sirvió mucho pues extendió sus estudios en ramas como la psicología, la lógica y la psicología experimental en la Universidad de Berlín donde además trabajó como maestro por un vreve periodo de tiempo pues después de el éxito de ...el joven Törless dejó la enseñanza y se abocó a su trabajo como bibliotecario y editor, escribe en 1911 dos novelas cortas cuyo tema común es la infidelidad y cómo se puede pasar del amor más absoluto e incondicional a ésta en tan sólo unos instantes, sin que ello necesariamente sea algo contradictorio, ambos relatos se reunieron bajo el título de: Uniones. Musil sirvió en el ejército imperial austriaco durante la Primera Guerra Mundial, después sirvió como funcionario civil en la nueva República de Austria para posteriormente dedicarse enteramente a escribir, vivió en Viena casi toda su vida hasta la anexión de Austria a la Alemania Nazi, cuando decidió exiliarse a Suiza. En este lapso su tarea fundamental fue escribir El Hombre Sin Atributos (1930–1943), ambisiosa novela inconclusa que examina la existencia sin objetivos de su personaje principal, Ulrich, un antihéroe, sobre el fondo de una minuciosa recreación de la sociedad austriaca anterior a 1914 en plena crisis. La novela es considerada entre las novelas escenciales y más ambiciosas del Siglo XX (junto con el Ulices de Joyce o 2666 de Bolaño), con ella se consagró póstumamente como un escritor que en sus obras combinó de una manera excepcional la ironía con la utopía, para analizar la gran crisis espiritual de su época (y de cualquiér época), así como ser un claro reflejo de la descomposición de un imperio que retumba en todas las culturas existetes de la tierra.
Editorial Sexto piso sacó hace poco cuatro volúmenes con la "prosa temprana y obras póstumas publicadas en vida" donde se recoge buena parte de su obra, el recopilatorio tiene lecturas esenciales como "Las tribulaciones del estudiante Törless", los dos relatos de "Uniones", la colección también tiene "Tres mujeres" (relatos de cabecera de Ingmar Bergman, Jean Cocteau y Simone de Beauvoir) donde el autor explora con profundidad la psicología femenina, y finalmente cierran ésta pequeña colección con las "Obras póstumas publicadas en vida", que son relatosy estampas literarias de situaciones en apariencia tan insignificantes como la desesperada lucha de una mosca por escapar del papel matamoscas, narradas con la meticulosidad y profundidad que caracterizan su obra.
«Existen algunos legados poéticos que constituyen grandes regalos; pero, por lo general, las obras póstumas presentan una sospechosa semejanza con las liquidaciones por cierre de librerías. La popularidad de la que, no obstante, gozan, podría provenir del hecho de que el mundo de los lectores siente una excusable debilidad ante un poeta que reclama su atención por última vez. Como quiera que sea y cualquiera que fuere la respuesta a la pregunta de cuándo una obra póstuma tiene valor y cuándo no: decidí, en todo caso, impedir la publicación de mis obras póstumas antes de que llegara el momento en que ya no lo pudiera evitar. Y la forma más confiable de hacerlo es publicarlas yo mismo estando en vida; se entienda o no».
"Beware the Jabberwock, my son!
The jaws that bite, the claws that catch!
Beware the Jubjub bird, and shun
The frumious Bandersnatch!"
He took his vorpal sword in hand:
Long time the manxome foe he sought--
So rested he by the Tumtum tree,
And stood awhile in thought.
And as in uffish thought he stood,
The Jabberwock, with eyes of flame,
Came whiffling through the tulgey wood,
And burbled as it came!
One, two! One, two! And through and through
The vorpal blade went snicker-snack!
He left it dead, and with its head
He went galumphing back.
"And hast thou slain the Jabberwock?
Come to my arms, my beamish boy!
O frabjous day! Callooh! Callay!"
He chortled in his joy.
'Twas brillig, and the slithy toves
Did gyre and gimble in the wabe;
All mimsy were the borogoves,
And the mome raths outgrabe.
La tercera adaptación del a obra de culto de el autor de culto Richard Matheson (la primera The last Man on Earth de 1964 y la segunda The Omega Man de 1971) resultó ser un fiasco, más que las inadecuaciones de la adaptación las salidas fáciles matan la película.
La historia esta ubicada entre 1976 y 1979 (el libro fue escrito en 1954) y se ubica en Los Angeles donde el protagonista, Robert Neville, único sobreviviente aparente de una pandemia bacteriológica que actua sobre los humanos transformándolos en seres de características similares a los vampiros; Neville pasa su tiempo reparando su casa, cosechando ajo, deshaciendose de los cuerpos que quedan en su jardín en las mañanas y recorriendo la ciudad por suministros de comida y para matar a los "vampiros", Neville tambien intenta descubrir la naturaleza del virus pero no es precisamente un científico así que su progreso es empírico enteramente, algunos infectados conciben una manera de mantener la infección a raya convirtiendose en una nueva raza que no es vampírica pero si le fecta la luz solar, ellos se hacen llamar "aún-vivos", la dificultad de identificarlos de los verdaderos vampíros hace que Neville también los mate sin medir diferencias lo que lo convierte en una figura terrorífica para ellos, ellos mandan a Ruth, una mujer para espiar a Neville, al final Neville es atrapado por ellos pero Ruth le da unas pastillas para que se suicide antes de que ellos lo maten. Mientras una raza se extingue con Neville otra surge mostrando rasgos similares a los humanos; la reflexión final del libro es que Neville termina siendo el pináculo de la evolución pues es capaz de matar a ambas partes, tanto a los Vampiros como a los "aún-vivos" y se convierte en un punto de referencia para todos los seres sobrevivientes de la tierra.
La historia parece trunca y deja una sensación de necesitar algo más, pero que se podía esperar del director de Constantine (que considero una de las peores películas existentes y la peór adaptación existente en el cine), la verdad muy decepcionante en su cinjunto... en definitiva lean la novela que es una pequeña joya (es la base de todas las novelas de trama apocalíptica y el desarrollo inicial de la temática de vampiros y de zombies, desde "Mad Max" hasta "Resident Evil") y la verdad es que ninguna la supera, aunque si se ha llegado a complementar (ejemplo de ello esta el maestro George A. Romero, fan hardcore de Matheson).
Para los que no conocen a Matheson se trata de uno de los autores más reconocidos de a Literatura de CiFi y Fantasía, autor de más de 15 capítulos de Twilight Zone (la versión origunal del 59, incluyendo tres considerados como los mejres episodios), autor de más de 27 libros de los cuales han sido llevados en 10 ocasiones a la pantalla grande incluyendo Soy Leyenda, El Hombre menguante, Stir of Echoes y What Dreams may come. Además es eutor de más de dos centenas de cuentos y la base para los autores contemporaneos de distintos medios (Orson Scott Card, J.J. Abrahams, Neil Gaiman, Alan Moore, Cormac McCarthy, George A. Romero, Stephen King, Anne Rice, Chris Carter, Steven Spielberg de quien hizo el guón de Duel, su primera película entre muchos otros); si tienen oportunidad lean algo de él pues es muy interesante.
El siguiente texto aparece en "Smoke and Mirrors" y es hermoso:A
Abandonado, s. y adj. El que no tiene favores que otorgar. Desprovisto de fortuna. Amigo de la verdad y el sentido común.
Abdicación, s. Acto mediante el cual un soberano demuestra percibir la alta temperatura del trono.
Abdomen, s. Templo del dios Estómago, al que rinden culto y sacrificio todos los hombres auténticos. Las mujeres sólo prestan a esta antigua fe un sentimiento vacilante. A veces ofician en su altar, de modo tibio e ineficaz, pero sin veneración real por la única deidad que los hombres verdaderamente adoran. Si la mujer manejara a su gusto el mercado mundial, nuestra especie se volvería graminívora.
Aborígenes, s. Seres de escaso mérito que entorpecen el suelo de un país recién descubierto. Pronto dejan de entorpecer; entonces, fertilizan.
Abrupto, adj. Repentino, sin ceremonia, como la llegada de un cañonazo y la partida del soldado a quien está dirigido. El doctor Samuel Johnson, refiriéndose a las ideas de otro autor, dijo hermosamente que estaban "concatenadas sin abrupción".
Absoluto, adj. Independiente, irresponsable. Una monarquía absoluta es aquella en que el soberano hace lo que le place, siempre que él plazca a los asesinos. No quedan muchas: la mayoría han sido reemplazadas por monarquías limitadas, donde el poder del soberano para hacer el mal (y el bien) está muy restringido; o por repúblicas, donde gobierna el azar.
Abstemio, s. Persona de carácter débil, que cede a la tentación de negarse un placer. Abstemio total es el que se abstiene de todo, menos de la abstención; en especial, se abstiene de no meterse en los asuntos ajenos.
Absurdo, s. Declaración de fe en manifiesta contradicción con nuestra opiniones. Adj. Cada uno de los reproches que se hacen a este excelente diccionario.
Aburrido, adj. Dícese del que habla cuando uno quiere que escuche.
Academia, s. Escuela antigua donde se enseñaba moral y filosofía. Escuela moderna donde se enseña el fútbol.
Accidente, s. Acontecimiento inevitable debido a la acción de leyes naturales inmutables.
Acéfalo, adj. Lo que se encuentra en la sorprendente condición de aquel cruzado que, distraído, tironeó de un mechón de sus cabellos, varias horas después de que una cimitarra sarracena, sin que él lo advirtiera, le rebanara el cuello, según cuenta Joinville.
Acorde, s. Armonía.
Acordeón, s. Instrumento en armonía con los sentimientos de un asesino.
Acreedor, s. Miembro de una tribu de salvajes que viven más allá del estrecho de las Finanzas; son muy temidos por sus devastadoras incursiones.
Acusar, v.t. Afirmar la culpa o indignidad de otro; generalmente, para justificarnos por haberle causado algún daño.
Adagio, s. Sabiduría deshuesada para dentaduras débiles.
Adherente, s. Secuaz que todavía no ha obtenido lo que espera.
Adivinación, s. Arte de desentrañar lo oculto. Hay tantas clases de adivinación como variedades fructíferas del pelma florido y del bobo precoz.
Administración, s. En política, ingeniosa abstracción destinada a recibir las bofetadas o puntapiés que merecen el primer ministro o el presidente. Hombre de paja a prueba de huevos podridos y rechiflas.
Admiración, s. Reconocimiento cortés de la semejanza entre otro y uno mismo.
Admitir, v. t. Confesar. Admitir los defectos ajenos es el deber más alto que nos impone el amor de la verdad.
Admonición, s. Reproche suave o advertencia amistosa que suele acompañarse blandiendo un hacha de carnicero.
Adoración, s. Testimonio que da el Homo Creator de la sólida construcción y elegante acabado del Deus Creatus. Forma popular de la abyección que contiene un elemento de orgullo.
Adorar, v t. Venerar de modo expectante.
Aflicción, s. Proceso de aclimatación que prepara el alma para otro mundo más duro.
Aforismo, s. Sabiduría predigerida.
Africano, s. Negro que vota por nuestro partido.
Agitador, s. Estadista que sacude los frutales del vecino... para desalojar a los gusanos.
Agua de arroz, s. Bebida mística usada secretamente por nuestros novelistas y poetas más populares para regularizar la imaginación y narcotizar la conciencia. Se la considera rica en obtusita y letargina y debe ser preparada en una noche de niebla por una bruja gorda de la Ciénaga Lúgubre.
Aire, s. Sustancia nutritiva con que la generosa Providencia engorda a los pobres.
Alá, s. El Supremo Ser Mahometano por oposición al Supremo Ser Cristiano, Judío, etc.
Alba, s. Momento en que los hombres razonables se van a la cama. Algunos ancianos prefieren levantarse a esa hora, darse una ducha fría, realizar una larga caminata con el estómago vacío y mortificar su carne de otros modos parecidos. Después orgullosamente atribuyen a esas prácticas su robusta salud y su longevidad; cuando lo cierto es que son viejos y vigorosos no a causa de sus costumbres sino a pesar de ellas. Si las personas robustas son las únicas que siguen esta norma es porque las demás murieron al ensayarla.
Alianza, s. En política internacional la unión de dos ladrones cada uno de los cuales ha metido tanto la mano en el bolsillo del otro que no pueden separarse para robar a un tercero.
Alma, s. Entidad espiritual que ha provocado recias controversias. Platón sostenía que las almas que en una existencia previa (anterior a Atenas) habían vislumbrado mejor la verdad eterna, encarnaban en filósofos. Platón era filósofo. Las almas que no habían contemplado esa verdad animaban los cuerpos de usurpadores y déspotas. Dionisio I, que amenazaba con decapitar al sesudo filósofo, era un usurpador y un déspota. Platón, por cierto, no fue el primero en construir un sistema filosófico que pudiera citarse contra sus enemigos; tampoco fue el último. "En lo que atañe a la naturaleza del alma" dice el renombrado autor de Diversiones Sanctorum, "nada ha sido tan debatido como el lugar que ocupa en el cuerpo. Mi propia opinión es que el alma asienta en el abdomen, y esto nos permite discernir e interpretar una verdad hasta ahora ininteligible, a saber: que el glotón es el más devoto de los hombres. De él dicen las Escrituras que «hace un dios de su estómago». ¿Cómo entonces no habría de ser piadoso, si la Divinidad lo acompaña siempre para corroborar su fe? ¿Quién podría conocer tan bien como él el poder y la majestad a que sirve de santuario? Verdadera y sobriamente el alma y el estómago son una Divina Entidad; y tal fue la creencia de Promasius, quien, no obstante, erró al negarle inmortalidad. Había observado que su sustancia visible y material se corrompía con el resto del cuerpo después de la muerte, pero de su esencia inmaterial no sabía nada. Esta es lo que llamamos el Apetito, que sobrevive al naufragio y el hedor de la mortalidad, para ser recompensado o castigado en otro mundo, según lo haya exigido en éste. El Apetito que groseramente ha reclamado los insalubres alimentos del mercado popular y del refectorio público, será arrojado al hambre eterno, mientras aquel que firme, pero cortésmente, insistió en comer caviar, tortuga, anchoas, paté de foi gras y otros comestibles cristianos, clavará su diente espiritual en las almas de esos manjares, por siempre jamás, y saciará su divina sed en las partes inmortales de los vinos más raros y exquisitos que se hayan escanciado aquí abajo. Tal es mi fe religiosa, aunque lamento confesar que ni Su Santidad el Papa, ni su Eminencia el Arzobispo de Canterbury (a quienes imparcial y profundamente reverencio) me permiten propagarla".
Almirante, s. Parte de un buque de guerra que se encarga de hablar, mientras el mascarón de proa se encarga de pensar.
Altar, s. Sitio donde antiguamente el sacerdote arrancaba, con fines adivinatorios, el intestino de la víctima sacrificial y cocinaba su carne para los dioses. En la actualidad, el término se usa raramente, salvo para aludir al sacrificio de su tranquilidad y su libertad que realizan dos tontos de sexo opuesto.
Ambición, s. Deseo obsesivo de ser calumniado por los enemigos en vida, y ridiculizado por los amigos después de la muerte.
Ambidextro, adj. Capaz de robar con igual habilidad un bolsillo derecho que uno izquierdo.
Amistad, s. Barco lo bastante grande como para llevar a dos con buen tiempo, pero a uno solo en caso de tormenta.
Amnistía, s. Magnanimidad del Estado para con aquellos delincuentes a los que costaría demasiado castigar.
Amor, s. Insania temporaria curable mediante el matrimonio, o alejando al paciente de las influencias bajo las cuales ha contraído el mal. Esta enfermedad, como las caries y muchas otras, sólo se expande entre las razas civilizadas que viven en condiciones artificiales; las naciones bárbaras, que respiran el aire puro y comen alimentos sencillos, son inmunes a su devastación. A veces es fatal, aunque más frecuentemente para el médico que para el enfermo.
Ancianidad, s. Epoca de la vida en que transigimos con los vicios que aún amamos, repudiando los que ya no tenemos la audacia de practicar.
Anécdota, s. Relato generalmente falso. La veracidad de las anécdotas que siguen, sin embargo, no ha sido exitosamente objetada: Una noche el señor Rudolph Block, de Nueva York, se encontró sentado en una cena junto al distinguido crítico Percival Pollard. Señor Pollard --dijo--, mi libro Biografía de una Vaca Muerta, se ha publicado anónimamente, pero usted no puede ignorar quién es el autor. Sin embargo, al comentarlo, dice usted que es la obra del Idiota del Siglo. ¿Le parece una crítica justa?
--Lo siento mucho, señor --respondió amablemente el critico--, pero no pensé que usted deseara realmente conservar el anonimato.
El señor W.C. Morrow, que solía vivir en San José, California, acostumbraba escribir cuentos de fantasmas que daban al lector la sensación de que un tropel de lagartijas, recién salidas del hielo, le corrían por la espalda y se le escondían entre los cabellos. En esa época, se creía que merodeaba por San José el alma en pena de un famoso bandido llamado Vásquez, a quien ahorcaron allí. El pueblo no estaba muy bien iluminado y de noche la gente salía lo menos posible de su casa. Una noche particularmente oscura, dos caballeros caminaban por el sitio más solitario dentro del ejido, hablando en voz baja para darse coraje, cuando se tropezaron con el señor J.J. Owen, conocido periodista:--¡ Caramba Owen! --dijo uno--. ¿Qué le trae por aquí en una noche como ésta? ¿No me dijo que este era uno de los sitios preferidos por el ánima de Vásquez? ¿No tiene miedo de estar afuera?
--Mi querido amigo --respondió el periodista con voz lúgubre-- tengo miedo de estar adentro. Llevo en el bolsillo una de las novelas de Will Morrow y no me atrevo a acercarme donde haya luz suficiente para leerla.
El general H.H. Wolherspoon, director de la Escuela de Guerra del Ejército, tiene como mascota un babuino, animal de extraordinaria inteligencia aunque nada hermoso. Al volver una noche a su casa el general descubrió con sorpresa y dolor que Adán (así se llamaba el mono, pues el general era darwinista) lo aguardaba sentado ostentando su mejor chaquetilla de gala.
--¡Maldito antepasado! --tronó el gran estratega-- ¿Qué haces levantado después del toque de queda? ¡Y con mi uniforme! Adán se incorporó con una mirada de reproche, se puso en cuatro patas, atravesó el cuarto en dirección a una mesa y volvió con una tarjeta de visita: el general Barry había estado allí y a juzgar por una botella de champán vacía y varias colillas de cigarros, había sido amablemente atendido mientras esperaba. El general presentó excusas a su fiel progenitor y se fue a dormir. Al día siguiente se encontró con el general Barry, quien le dijo:--Oye viejo, anoche al separarme de ti olvide preguntarte por esos excelentes cigarros. ¿Dónde los consigues? El general Wotherspoon sin dignarse responder se marchó.
--Perdona por favor --gritó Barry corriendo tras él--Bromeaba por supuesto. Anda, si no había pasado quince minutos en tu casa y ya me di cuenta que no eras tú.
Anormal, adj. Que no responde a la norma. En cuestiones de pensamiento y conducta ser independiente es ser anormal y ser anormal es ser detestado. En consecuencia, el autor aconseja parecerse más al Hombre Medio que a uno mismo. Quien lo consiga obtendrá la paz, la perspectiva de la muerte y la esperanza del Infierno.
Antiamericano, adj. Perverso, intolerable, pagano.
Antipatía, s. Sentimiento que nos inspira el amigo de un amigo.
Año, s. Período de trescientos sesenta y cinco desengaños.
Apelar, v. i. En lenguaje forense, volver a poner los dados en el cubilete para un nuevo tiro.
Apetito, s. Instinto previsor implantado por la Providencia como solución al problema laboral.
Aplauso, s. El eco de una tontería. Monedas con que el populacho recompensa a quienes lo hacen reír y lo devoran.
Apóstata, s. Sanguijuela que tras penetrar en el caparazón de una tortuga y descubrir que hace mucho que está muerta, juzga oportuno adherirse a una nueva tortuga.
Arado, s. Implemento que pide a gritos manos acostumbradas a la pluma.
Árbol, s. Vegetal alto, creado por la naturaleza para servir de aparato punitivo, aunque por deficiente aplicación de la justicia la mayoría de los árboles sólo exhiben frutos despreciables, o ninguno. Cuando está cargado de su fruta natural, el árbol es un benéfico agente de la civilización y un importante factor de moralidad pública. En el severo Oeste y en el sensitivo Sur de Estados Unidos, su fruta (blanca y negra respectivamente) satisface el gusto público, aunque no se coma, y contribuye al bienestar general, aunque no se exporte. La legítima relación entre árbol y justicia no fue descubierta por el juez Lynch (quien, a decir verdad, no lo consideraba preferible al farol o la viga del puente), como lo prueba este pasaje de Morryster, quien vivió dos siglos antes: Encontrándome en ese país, fui llevado a ver el árbol Ghogo, del que mucho oyera hablar; pero como yo dijese que no observaba en él nada notable, el jefe de la aldea en que crecía me respondió de este modo:--En este momento el árbol no da fruta, pero cuando esté en sazón, veréis colgar de sus ramas a todos los que han ofendido a Su Majestad el Rey. Asimismo me explicaron que la palabra "Ghogo" significaba en su lengua lo mismo que "bandido" en la nuestra. (Viaje por Oriente.)
Ardor, s. Cualidad que distingue al amor inexperto.
Arena, s. En política, ratonera imaginaria donde el estadista lucha con su pasado.
Aristocracia, s. Gobierno de los mejores. (En este sentido la palabra es obsoleta, lo mismo que esa clase de gobierno). Gentes que usan sombreros de copa y camisas limpias, culpables de educación y sospechosos de cuenta bancaria.
Armadura, s. Vestimenta que usa un hombre cuyo sastre es un herrero.
Arquitecto, s. El que traza los planos de nuestra casa y planea el destrozo de nuestras finanzas.
Arrepentimiento, s. Fiel servidor y secuaz del Castigo. Suele traducirse en una actitud de enmienda que no es incompatible con la continuidad del pecado.
Arruinar, v. t. Destruir. Específicamente, destruir la creencia de una doncella en la virtud de las doncellas.
Arsénico, s. Especie de cosmético a que son afectas las mujeres y que, a su vez, las afecta grandemente.
Arzobispo, s. Dignatario eclesiástico un punto más santo que un obispo.
Asilo, s. Todo lo que asegura protección a alguien en peligro: Moisés y Josué establecieron seis ciudades de asilo --Beze, Golan, Ramoth, Kadesh, Schekem y Hebrón-- donde el homicida involuntario podía refugiarse al ser perseguido por los familiares de la víctima. Este 18 admirable recurso proveía al matador de un saludable ejercicio, sin privar a los deudos de los placeres de la caza; así, el alma del muerto era debidamente honrada con prácticas similares a los juegos fúnebres de la primitiva Grecia.
Asno, s. Cantante público de buena voz y mal oído. En Virginia City, Nevada, le llaman el Canario de Washoe; en Dakota, el Senador; y en todas partes, el Burro. Este animal ha sido amplia y diversamente celebrado en la literatura, el arte y la religión de todas las épocas y pueblos; nadie inflama la imaginación humana como este noble vertebrado. En realidad, algunos (Ramasilus, lib II, de Clem., y C. Stantatus de Temperamente) sospechan si no es un dios; y como tal sabemos que fue adorado por los etruscos y, si hemos de creer a Macrobius, también por los eupasios. De los únicos dos animales admitidos en el Paraíso Mahometano junto con las almas de los hombres, uno es la burra de Balaam, otro el perro de los Siete Durmientes. Esta es una distinción muy grande. Con lo que se ha escrito sobre esta bestia, podría compilarse una biblioteca de gran esplendor y magnitud, que rivalizara con la del culto shakespeariano y la literatura bíblica. En términos generales puede decirse que toda la literatura es más o menos asnina.
Astucia, s. Cualidad que distingue a un animal o persona débil de otro fuerte. Acarrea a su poseedor gran satisfacción intelectual, y gran adversidad material. Un proverbio italiano dice: "EI peletero consigue más pieles de zorro que de burro".
Audacia, s. Una de las cualidades más evidentes del hombre que no corre peligro.
Ausente, adj. Singularmente expuesto a la mordedura de la calumnia; vilipendiado; irremediablemente equivocado; sustituido en la consideración y el afecto de los demás.
Ausentista, adj. Dícese del propietario lo bastante precavido para alejarse del territorio de sus exacciones.
Australia, s. País situado en los Mares del Sur, cuyo desarrollo industrial y comercial, se ha visto increíblemente demorado por una funesta disputa entre geógrafos sobre si es un continente o una isla.
Autoestima, s. Evaluación errónea.
Autoevidente, s. Evidente para uno mismo y para nadie mas.
Averno, s. Lago por el cual los antiguos entraban en las regiones infernales. El erudito Marcus Ansello Scrutator sostiene que de ahí deriva el rito cristiano del bautismo por inmersión. Lactancio, sin embargo, ha demostrado que esto es un error.
Avestruz, s. Ave de gran tamaño, a quien la naturaleza (sin duda en castigo de sus pecados) negó ese dedo posterior en el que tantos naturalistas piadosos han visto una prueba manifiesta de un planeamiento divino. La ausencia de alas que funcionen no es un defecto, porque, como se ha señalado ingeniosamente, el avestruz no vuela.
Ayer, s. Infancia de la juventud, juventud de la madurez, el pasado entero de la ancianidad.
Se terminaron las esperanzas de 30 de los equipos de la NFL y en el tintero solo quedan dos equipos, los mejores de ambas divisiones, por parte de la Americana con todo y un partido un poco apretado, no hubo sorpresa alguna y los New England Patriots llegaron al partido grande al derrorar a San Diego 21 a 12 en un juego donde se denotó que el equipo se mueve a pesar de Tom Brady que tuvo uno de sus peores juegos (incluyendo tres intercepciones), pero que denotaron una sólida defensa que evitó a los contrarios el anotar de seis puntos durante todo el partido, sin embargo el juego fue fluido e interesante y los Pats terminaron con una temporada perfecta que pueden coronar como se debe, con un anillo del Super Bowl XLII.
En el otro campo, se dieron las sorpresas y Eli Manning logró la azaña de derrotar en su propio campo a Coronel Bret Favre en un partido gélido que comenzó a 11 grados bajo cero y llegó a más de 22, condiciones adversas que congelaban el balón y evitaban una correcta foramación de estrategias aéreas de ambos equipos; el final resultó ser un partido cerrado que se ganó en tiempo extra por un gol de campo ejecutado por Lawrence Tynes, después de habera fallado otros dos con anterioridad, destaca la precencia de los corredores de NY Jacobs y Bradshaw (éste último sin relación con el Coreback de los 70's de los Acereros).
El Equipo newyorkino luce muy afinado pero ¿será lo suficiente como para derrotar a los poseedores de la temporada perfercta?, al final de cuentas estamo hablando de Manning (26 años, cuatro años en la NFL y sin experiencia en el Juego Grande) en contra de Brady (30 años, 8 temporadas en la NFL y tres anillos de Super Bowl) y de un equipo con seis campeonatos en su historia como NY contra un equipo con solo tres títulos en su historia como New England (los tres bajo la tutela de Brady). El juego final suena interesante en papel, en la semana 17 de la presente temporada se enfrentaron y New England se llevó la victoria por solo tres puntos de diferencia, así que nada esta escrito, éste es otro tipo de juego con un apresión triple a la normal; la respuesta a todas éstas preguntas se verá el 3 de febrero.
I.
I thought as much.
What do these Old Ones do, I asked the King.
Okay, we said, you want the sea, you can have the sea. Lock, stock, and starfish-headed barrel. We moved onto the land -- it was pretty swampy back then -- and we built Gargantuan monolithic structures that dwarfed the mountains.