miércoles, 26 de diciembre de 2012

Las 5 peores películas del año

Sin duda, este año fueron:

* Batman The Dark Knight Returns de Christopher Nolan.- Guión mega flojo, muy complaciente, incoherente y mediocre con uno de los peores terceros actos en la historia y una villana complaciente y obvia a leguas (y mucho más obvia se se es fan de Batman)

* Twilight Breaking Down parte 2 de Bill Condon.- personajes unidimensionales, actuaciones pésimas, y uno de los finales más complacientes y mediocres de la historia, sin duda triste perder $50 en eso

* Después de Lucía de Michel Franco.- Guion tristemente mediocre que en palabras de su director "iba a tratarse de otra cosa y de repente saltó el tema", cinematográficamente nula (no sabe que el cine es imágen en movimiento no imágen fija sin nada), un manejo muy bobo del tema, maniqueo a más no poder, obvio y con pésima dirección y actuación.

* Dark Shadows de Tim Burton.- Hace cuatro películas que Burton a decaído y aún no se dietiene, esta película es triste, con personajes muy estereotipados, usando como suele usar a Johnny Deep y a Helena Boham Carter, pero comete graves errores de dirección y de desarrollo de trama, deja personajes al aire, no cierra ningún círculo temático y parece un episodio de Tv, pero por desgracia tampoco es un homenaje real a la serie de los 70's, muy triste y luego vovlió a regarla con su auto-remake de Frankenweenie.

* 360 de Fernando Meirelles.- la carta previa a que Mireles haga On the road (y habemos muchos muy estresdos por eso), un intento de readaptar La Ronde de Arthur Schnitzler con muchos actores famosos y olvidando que ya hay al menos dos versiones anteriores, la de Ophüls (Maestro de Stanley Kubrick y de la Ola Francesa) y la de Kubrick (maestro del resto de los Directores modernos). Triste, sin sentido, pésima dirección, sin rirmo, sin carisma, una verdadera pena, veanla pirata.

domingo, 26 de febrero de 2012

Los Oscar 2012: Entre la nostalgia y el postmodernismo


Por Arturo R. Shoup

Cada año la academia de ciencias cinematográficas organiza los premios Oscar, cada año parece ser un evento más patético y predecible (recordemos el desastre del año pasado al poner a Anne Hattaway y a James Franco como conductores) y la obviedad de que ganara The King Speeach como mejor película o la falta de nominaciones para Von Trier, Godard o Weerasetakul.

Este año la tendencia es LO RETRO, homenajes al cine que nos han dejado un gran sabor de boca pero que no son suficientes como para mostrar la falta de creatividad que sufre Hollywood (y tal vez de los EUA y del mundo) para generar nuevos discursos cinematográficos y surgen varias preguntas: ¿Vemos al pasado con nostalgia? ¿Vemos al pasado para aprender algo? O ¿Vemos al pasado pues no tenemos nada nuevo que ver? Y… ¿Nuestro presente es digno de verse? ¿La postmodernidad no la hemos superado? ¿La superaremos en algún tiempo?

Basta ver la lista de las nominaciones al rubro de Mejor Película para responder alguna de éstas preguntas:

·         Hugo (2011): Graham King, Martin Scorsese
·         The Artist (2011): Thomas Langmann
·         The Help (2011): Brunson Green, Chris Columbus, Michael Barnathan
·         Midnight in Paris (2011): Letty Aronson, Stephen Tenenbaum

·         The Descendants (2011): Jim Burke, Alexander Payne, Jim Taylor
·         Extremely Loud & Incredibly Close (2011): Scott Rudin
·         Moneyball (2011): Michael De Luca, Rachael Horovitz, Brad Pitt
·         The Tree of Life (2011): Sarah Green, Bill Pohlad, Dede Gardner, Grant Hill

·         War Horse (2011): Steven Spielberg, Kathleen Kennedy

Alejándonos de lo buenas o malas de las películas, es claro que el primer bloque entra en la sección retro-nostálgica, mientras que el segundo en la sección postmoderna hard core y la última no entra en ningún lado pero es una  película de Spielberg que solo nominaron para que el señor no tuviera un mal sabor de boca esa noche (no lo nominaron ni por director ni por mejor película animada).

Por partes, es claro que la ganadora del rubro de Mejor Película será The Artist, es la favorita y prácticamente ha ganado todos los premios anteriores al Oscar, le sigue en la competencia Hugo y Los descendientes en ese orden, las demás claramente están ahí para llenar huecos. Películas como The Help y Midnight in Paris llenan el hueco de las producciones independientes que, desde que ampliaron las nominaciones a diez (o hasta diez) tienen su debido lugar.

En el segundo bloque se encuentran las películas de temática o de influencia postmodernas, la más destacable: Los descendientes de Alexander Payne, las demás son menores, destacando Moneyball de Bennett Miller que salvo la dirección de arte y de fotografía, resulta una película muy menor e incluso mediocre para cualquier estándar de calidad cinematográfica. Caso aparte es la hiper compleja (o complicada a fuerzas) The three of life de Terence Malick quien se llevara la palma de Oro en el festival de Cannes (gracias en parte al chiste nazi de Lars Von Trier pues la película no es tan excelente ni tan bien estructura como quieren hacernos creer), pero ya se sabe que quién gane en Cannes no gana en los Oscar.

Pero nos quedamos en lo mismo, la pelea entre lo retro y lo postmoderno en el rubro de Mejor Actor: la pelea está entre Jean Dujardin y George Clooney por películas completamente opuestas, la primera una oda a la transición del cine silente al cine mudo y la segunda como un estandarte de la postmodernidad que nos embriaga, cabe aclarara que Los Descendientes tiene la gran fortuna de contar con George Clooney como su figura principal quien nuevamente elabora un papel de héroe postmoderno (muy similar al que hiciera hace unos años en Up in the air, para mi gusto su mejor actuación) y que gira en torno a la resolución de un conflicto en el que no se tiene ningún antagonista fuera de sí mismo (la esposa está muerta clínicamente y el amante en realidad no funge como opuesto), destacaría la actuación de Shailene Woodley como la hija de Clooney quien es en si mismo una gran revelación para el mundo de la actuación. En este rubro los otros tres están solo para llenar los espacios (y el corazón de los patrioteros podrán sufrir pero Bilchir no va a ganar más que respeto en Hollywood, lo cual para él ya es una gran ganancia).

La otra no sorpresa es en Mejor Actor de Reparto: va directamente y sin baches ni dudas a Christopher Plummer por Beguinners este es un premio más que cantado desde hace meses, solo gana él todos los premios del rubro y es un intento por reconocerlo después de que no ganara el Oscar de Mejor Actor por The Last Station hace dos años.

La competencia éste año parece estar en las ramas femeniles: el premio de Mejor Actriz está reñido entre: Viola Davis por The Help y Meryl Streep por The Iron Lady, ambas con las mismas posibilidades, Michelle Williams y Glenn Close dudo que se lleven más que un buen asiento en la entrega y nadie sabe realmente por qué nominaron a Rooney Mara, pero así es la cosa, este es el único Oscar ambiguo, mi predicción Viola Davis aunque me encantaría ver a Meryl ganárselo otra vez y lo mismo a Michelle Williams. Pero de nueva cuenta vemos Retros: Albert Nobs, The Help, The Iron Lady (los 80’s fueron hace 30 años, ya es RETRO aunque mis contemporáneos se quejen!!!!) y My Week With Marilyn, la única que no se escapa es el innecesario remake: The Girl With the Dragon tattoo.

En Actriz de Reparto la pelea es entre The Help y The Help (retro), dos nominadas al Oscar y lo más seguro es que se lo lleve Octavia Spencer, lo que no se entiende de ésta serie de nominaciones es por qué incluyeron a Bérenice Benjo, la actriz deThe Artist (y esposa del director) en éste rubro y no en Mejor Actriz, ella es la actriz principal de la película, pero en fin, se queda como secundaria.

Dos obviedades más: Mejor Película Animada va a ser para Rango que particularmente me encanta y se me hace una de las mejores animaciones que haya visto en mucho tiempo y me encantó que no nominaran al señor Spielberg nomás para verlo enojado. Y Mejor Director de Fotografía para el mexicano Emanuel “El Chivo” Luvezki, el cual debió habérselo llevado mínimo tres veces en ocasiones anteriores, pero para él resulta un dulce menor pues ya ganó el premio importante para un cinefotógrafo (El premio de la Asociación de cinefotógrafos), pero diremos que Ya Era Hora para Él.

En Mejor Guión Original la pelea es de dos: Woody Allen por Midnight in Paris y Michel Hazanavicius por The Artist, ambos con una calidad inigualable, creo que se lo va a llevar Hazanavicius aunque no puedo descontar a Allen, cuyo guión creo que es más precido y mejor elaborado. En cuanto al Mejor Guión Adaptado, la pelea obvia está entre: Los Descendientes de Alexander Payne, Nat Faxon y Jim Rash y Hugo de John Logan (autor de la obra de Teatro: Rojo), es casi seguro que se lo lleve el Señor Payne, se ha llevado todos los premios de guión dramático.

Finalmente Mejor Director: la pelea es clara entre Martin Scorsese por Hugo y Michel Hazanavicius por The Artist y continua la tendencia pero el premio se va aquedar con alguno de los directores de filmes retro, Terence Malick no se lo va a llevar, es un hecho que ningún director que gane en Cannes gana también en los Oscar por una especie de celo profesional o celo imbécil de parte de la academia, Alexander Payne Y Woody Allen no son candidatos para el premio, aunque el primero ya tiene el suyo en casa y al segundo le vale completamente, mi pronóstico: Martin Scorsese se quedará con el premio, pero no se puede descontar a Hazanavicius pues ha ganado varios premios, sobre todo de cine independiente.

Esta año los premios parecen menos obvios que de costumbre (menos obvios), pero siguen siendo un premio de popularidad y sobre todo un premio que refleja en cierta parte la falta de  movilidad de la industria que tiene que voltear a un pasado, a un buen pasado, pero que no parece poder desarrollar historias novedosas y que se estanca en los remakes y reboots, pero tampoco parece salir del postmodernismo exacerbado que, pareciera no solo haber definido a toda una generación sino haber permeado al menos tres generaciones más, esto último es más preocupante pues denota un enorme vacío en la evolución generacional global y un estancamiento de los mismos y eso si es digno de realizar un análisis para revertir las situaciones y encontrar un camino, no se si mejor, pero otro camino. Por lo pronto disfruten los Oscar, vean gente bonita vistiendo bonito y después revisen con ojo clínico las películas ganadoras a ver que les encuentran.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Lo mejor del 2011


Como Casa año realizo el recuento de lo mejor que vi en el año. No más que una lista personal y muy neurótica de acuerdo a mis gustos (casi no hay nada comercial pues desprecio cada año más ese tipo de cine mediocre, pero de nuevo, es una lista personal no un ataque a nadie). Este año tal vez por la calidad de lo visto o por haberme hecho más sangrón la lista se reduce a 13 películas.

1.- De Hombres y Dioses de Xavier Beauvois.- Hace varios años (un lustro para ser exactos) recuerdo haber visto Le Petit Leutenant de Beauvois y el recuerdo de ésta película hizo que en cuanto viera el nombre anunciado no lo pensada dos veces y viera su nueva película (y las que haga posteriormente); el por qué es una gran película es simple, la obra peca de simpleza en la historia, pero el peso recae directamente en la increíble dirección de actores, para muestra, un ejemplo: la escena de la cena final, mientras escuchan “El Lago de los cisnes” en casette los nueve actores cenan, se acompañan y en un punto anti climático sus expresiones en conjunto cambian de la alegría a la seriedad, a la abrumación, a la desesperación, a la tristeza, al pánico, a la alteración total y finalmente a la aceptación de su destino, esta lucha interna de los nueve se reflejan  en tan solo un par de minutos, realmente un gran trabajo del director.

2.- El caballo de Turin de Bela Tarr.- Uno de los cineastas que yo más respeto en el panorama mundial es el Sr. Bela Tarr, sus planos secuencias son siempre exquisitos y sus historias suelen ser incomprensibles pues uno nunca acaba de detectar si son historias demasiado simples o demasiado complejas. Esta película que él mismo director indica como la última de su carrera resulta ser la más comprensible y la más simple y simplemente de las mejores, mostrada en menos de 20 planos secuencia y solo dos actores relazando actos continuos en un mundo cerrado, conspicuo y angustiante en el que nadie, ni siquiera el caballo, tiene salida y del que todo se va cerrando hasta llegar a la nada absoluta. Una de esas genialidades inteligentes no aptas para todo público.

3.- Tropical Malady de Apichatpong Weerasethakul.- Por segundo año consecutivo una película del mismo director. Se trata de un filme extraño pero simple, menos complejo que “La Leyenda de tío Boonme”, la película se divide en dos partes, la primera es una historia de amor entre un soldado y un camionero de previsiones que bien podría recordar a “Happy Together” de Wong Kar Wai pero que elimina la tensión sexual al contraponerla con la normalidad de las acciones cotidianas del romance; la segunda parte cambia enteramente de tema y de ritmo al narrar un episodio en el que el soldado es perseguido y atormentado por el bosque por el espíritu de un shaman. Esta película no tuvo estreno comercial pero estuvo en el ciclo de Weerasethakul, de quién, después de ver sus filmes uno no sale siendo el mismo, éste señor si conoce el lenguaje audiovisual y el contar historias es simplemente un arte que maneja a la perfección.

4.- La mujer que cantaba de Denis Villeneuve.- Basada en la obra de teatro  de Wajdi Mouawad, la historia es compleja y fácilmente derivable en un melodrama barato al estilo televisa, pero el director maneja con una gran habilidad un tema tan álgido, aunado a eso las actuaciones de todos los actores resulta en una película realmente sólida con pocos puntos débiles, un verdadero placer.

5.- Beginners de Mike Mills.- Una de las películas más refrescantes del año, una película sobre el amor y el amar pero que inteligentemente no cae nunca en ninguno de los clichés tradicionales, se asemeja más a “Up in the air” de Jason Raitman  que a otras historias convencionales, una historia de amor post moderno (¿o Hiper moderno?) en la que le personaje de Ewan McGregor (me declaro bien fan del señor) trata de encontrarse en el mundo después de ciertos cambios en su vida (la aparición de su probable amor verdadero y la declaración de la verdadera preferencia sexual de su padre) y las decisiones y las acciones del personaje, contadas en desorden tal como la cabeza del personaje. Nota aparte, los chistes del perro son realmente increíbles.

6.- Ha Ha Ha de Sang-soo Hong.- Una historia del director de Woman is the future of the man (que creo que es la única que hemos visto en pantalla grande de éste lado del Pacífico), la película se mueve en tres tiempos entrelazados de una forma simple, un par de amigos conversan sobre el verano que han pasado en su pueblo natal y las relaciones que han establecido, sin darse cuenta que estuvieron relacionándose con las mismas personas casi al mismo tiempo, ese “casi” es el que le da el peso a la historia y el que hace que la forma de narrar sea novedosa, dos de esos tiempos  no tienen identificación particular lo que hace que uno se crea que es una sola historia hasta que en algún momento te percatas que son dos contadas con minutos de separación, realmente una gran obra.

7.- Un Hombre que Llora de Mahamat-Saleh Haroun.- Una película de uno de los únicos directores de Chad, una historia simple pero profunda establecida en un país en el que los intereses económicos son extranjeros y por ende tienden a ser injustos con los locales, en un país a punto de la guerra civil y la población se debate entre dos bandos el del gobierno y el de los rebeldes, la historia de un hombre socialmente humillado, emocionalmente aplastado y que debe rescatar a su hijo de las fuerzas militares (de cualquiera de los dos lados) que quieren reclutarlo más como carne de cañón que como un elemento activo. En éste mundo nuestro personaje principal debe intentar encontrarse a si mismo en su viaje por la nación devastada. Una película cruda y directa que no deja mucho  ánimo pero si se mueve en terrenos aparentemente simples, los de la mente humana.

8.- Dulce Hijo de Kornél Mudruczó.- Extrañamente en mi lista aparecen dos directores Húngaros (por cierto que no me quedan ganas de ir a Hungría… nunca), la historia de un chico que regresa a su casa después de crecer en una institución mental, a su regreso encuentra a una familia rota en un edificio a punto del derrumbe y una violencia incipiente (incluso hay una filmación en progreso en su casa lo que hace que las órdenes del director sean dobles). La conclusión es obvia pero el manejo de la violencia (física, sexual, emocional) es ralamente sublime pues nunca cae en lo ramplón sino que se mantiene en lo sutil, en el mismo nivel que mantiene la mente del personaje principal, unido a varios movimientos de cámara bastante interesantes.

9.- La elegancia del Erizo de Mona Achache.-Adaptación fílmica de la novela de Muriel Barbery del mismo nombre, remarco las actuaciones de los tres personajes principales:  Josiane Balasko, Garance Le Guillermic y Togo Igawa, los tres en la historia de Paloma quien ha decidido suicidarse al llegar a ls 12 pues ve a un mundo estúpido y corrupto desde su interior, ésta visión se incrementa con sus familiares y maestros, pero es hasta que se empieza a relacionar con la portera de su edificio y con el nuevo vecino que ve que el mundo no es tan obscuro, al menos por momentos no lo es. Una de las mejores historias que he leído en parte por el desarrollo del  personaje de Paloma quien es una niña que parece adulto pero que se asemeja a cualquiera de nosotros.

10.- Rango de Gore Verbinski.- Esta fue una de las mejores sorpresas del año, una película animada extremadamente bizarra para cualquier infante, can demasiadas referencias a otras películas como para cualquier espectador normal (su doble homenaje que hace Johnny Depp a su papel en Fear and Loathing in las Vegas: vistiendo la camisa características de Hunter S. Thompson y la escena de Raoul Duke y Dr. Gonzo en el carro “This is Bat territorry!”), además de tener diversas escenas memorables absurdas y totalmente descabelladas que reflejan un guión original pero totalmente libre de las maquinaciones que suelen tener las historias infantiles, eso si, sin dejar de ser una historia para niños. Una de las mejores sorpresas del año.

11.- Copia Fiel de Abbas Kirostami.- EL gran realizador Iraní, quien hace películas tanto en Irán como en Francia, realizó el guión de ésta película específicamente para Juliette Binoche (quién ganó la Palma de Oro en Cannes con ésta actuación) y para William Shimell (quien es un excelente cantante de ópera, que si algún día se queda sin chamba bien puede entrar al mundo de la actuación sin problemas), la historia que por alguna razón la encasillan como una “Comedia romantica”, en realidad no tiene nada de eso, ni es romántica pues básicamente trata del desamor de los personajes y de las recriminaciones de ella hacia él en un juego en el que él aparece como el acusado sin saberlo y que se va moviendo a las complejidades de la relación de pareja . Como postdata la aparición de Jean-Claude Carrière, el gran guionista europeo dando consejos a los personajes es una gran escena, altamente disfrutable.

12.- Topo de Shion Sono.- Una adaptación de un manga de Minoru Furuya  pero adaptado a un Japón posterior al terremoto y daño nuclear sufrido en el 2011, la historia de centra en dos jóvenes que tienen un entorno familiar roto, él: su madre es dueña de un pequeño embarcadero pero se vende al mejor postor, su padre un alcohólico que cada vez que lo ve le recuerda que debería haber muerto, un día se queda completamente solo (la madre se va y asesina a su padre) pero con una enorme cantidad de ira y violencia en él que debe sacar de alguna manera. Ella: sus padres se pasan el día construyendo una horca para ella pues ninguno de los dos la quiere. Ella lo encuentra a él (en realidad es una acosadora) y vuelca su vacío existencial en intentar salvarlo. La historia juega mucho con los estereotipos japoneses de comportamiento, con el extremismo del manga pero siempre regresa al mismo lugar (la metáfora es un barrio completamente  devastado por el terremoto), al final es una historia positivista de la realidad de los jóvenes pero resulta un verdadero viaje a la percepción de la juventud.

13.- Midnight in Paris.- Woody Allen.- Allen tiene todo lo que se desea de un director, fama, manejo de actores, la capacidad de resurgir de sus propias cenizas y de burlarse de sus manías, pero lo principal, puede manejar situaciones fantásticas con la normalidad debida. La historia parece un chiste, salen y salen personajes históricos a diestra y siniestra y la película nunca cae en niveles absurdos. ¿Hemos recuperado a Allen? La respuesta sincera es que no, aún no está en sus niveles de excelencia de  Interiors, The Other Woman, Crimes and Mismurders o Mighty Aphrodite, pero sin duda es una gran sorpresa y una película muy disfrutable. Postdata: consideren que es un director que trabaja con tres actores ganadores del premio Oscar y les paga nada!!! (Aplausos al maestro)

martes, 4 de octubre de 2011

Reflexiones sobre M

Siendo el primer medio masivo de comunicación, el cine se creó en el año de 1895 en Francia, pero el mayor desarrollo técnico estuvo a manos de los alemanes. En parte por haber perdido la Primera Guerra Mundial; en esos años (1918-1925) los gobiernos tanto de Francia como de Alemana dieron un gran impulso al desarrollo de la industria cinematográfica de sus respectivos países con tres intenciones fundamentales: generar movilidad económica, elevar el ánimo de sus ciudadanos y posicionar en el colectivo elementos socioculturales identitarios que unificaran a la sociedad de la postguerra.

En 1918 surge en Alemania el primer género cinematográfico del mundo: el expresionismo, que busca, a través de la puesta en escena teatral, de tomas con angulaciones extremas, sombras pronunciadas y un claroscuro muy definido denotar el carácter psicológico de sus personajes. Los cuales suelen estar enfrascados en una lucha entre el bien y el mal, siendo éste tanto psicológico como sobrenatural, pero siempre cayendo en la ambigüedad (monstruos o personajes que no son tan malos sino el villano verdadero es el que lo controla o es la sociedad misma quién cohesiona y desata la maldad).

Uno de los directores claves de éste periodo es Fritz Lang, quién sobresale del expresionismo mismo y se consolida como una de las figuras claves en el desarrollo de la cinematografía universal. Lang cimenta su carrera en 1927 cuando realiza Metrópolis, una oda de ciencia ficción que remite a las estructuras del socialismo, a la lucha entre clases y a la crítica a la automatización de la sociedad y la economía; Metrópolis fue escrito por la entonces esposa de Lang Thea von Harbou (en la Alemania de los 20’s y los 30’s habían varias mujeres que participaban activamente en la industria cinematográfica ya sea como escritoras como von Harbou, directoras como Leni Riefenstahl o actrices de primera talla como Marlene Dietrich, de ahí la crítica al cine de Hollywood que fue hasta 2009 en que nominan y le dan un premio Oscar a una mujer). Con Metrópolis Lang cimenta la estructura narrativa del género de Ciencia Ficción y de fantasía futurista que sigue siendo influencia en la actualidad, basado la cinematografía del expresionismo pero modificando sus tomas con extremos ángulos y sombras a un espectáculo deslumbrante, sólido y con una crítica abierta que logra pasar desapercibida por estar debajo del espectáculo mismo.

Ese mismo año en Estados Unidos, Vitaphone Inc., una empresa subsidiaria de la compañía Warner Brothers logra desarrollar el sistema Vitaphone, el cual introduce por primera vez en la historia el sonido sincrónico en el cine, estrenándolo en la película The Jazz Singer de Alan Crossland.[1] El cisma en la industria cinematográfica debido a la aparición del sonido fue mundial, pero justamente los Alemanes fueron quienes lograron adaptarse enteramente a éste nuevo avance tecnológico y crear el lenguaje audiovisual que conocemos hasta el momento.

En 1930 con El ángel azul de von Stroholm se logra la primera película con una carga sonora relevante en la historia de la humanidad, la cual tiene aún defectos muy identificables, pero es el mismo Lang quien logra realizar en 1931 la primera película con una sonorización casi perfecta y metáforas auditivas; la película es la mítica M.

M narra la historia de un asesino serial de niños (Peter Lore) quien aterroriza a la cuidad de Dusseldorf, ante la imposibilidad de la policía para encontrarlo, éstos deciden realizar redadas a todos los barrios bajos de la ciudad arrestando a cuanto criminal vean pero sin éxito. Los jefes de los criminales por su parte deciden que la situación es demasiado imposible y como desconfían de las acciones de los agentes del orden, lo cual les lleva a tomar cartas en el asunto, utilizando al sindicato de mendigos para cubrir toda la ciudad por sectores y así poder vigilar a los posibles sospechosos. Finalmente la estrategia de los criminales resulta, encuentran al asesino y lo logran atrapar en un edificio de oficinas al cual también aprovechan para asaltar. Al mismo tiempo la policía indaga varias pistas y logran dar con la casa del asesino pero éste ya se encuentra detenido por los criminales quienes deciden realizar un juicio.

La mayor crítica de la película la encontramos durante el juicio. Lang nos plantea que la ley misma se encuentra en manos de asesinos y criminales y se da el razonamiento más crudo y realista de la película en manos de Lore quien indica que “el no puede evitarlo” y que no es justo que quienes más saben de asesinatos y falta de ética sean quienes lo marquen como culpable. En la misma escena los sindicatos de criminales dicen abiertamente que entregar al asesino ante la policía sería una pérdida de tiempo pues saben que podrían soltarlo en poco tiempo (y 80 años después parece una verdad continua en la humanidad).

Caben destacar tres momentos más de la película; en el minuto 15 con 20 segundos vemos momentáneamente al personaje de un psicólogo dictando la conducta criminal del asesino, retomando plenamente las teorías jungianas y Lacaneanas y demostrando una profundidad en la elaboración del personaje mismo (nótese que ese mismo personaje es la base para el mítico Dr. Strangelove de Stanley Kubrik [Dr. Strangelove or How stop worrying and love the bomb, 1964]), en esa misma secuencia, el comisionado de la policía menciona las acciones que están realizando sus tropas, lo cual da pié a que Lang critique y se burle abiertamente de ese ordenamiento al posicionar tomas opuestas a lo que se hace mención, denotando a las figuras de autoridad en Alemania misma.

Más directamente Lang crítica a las instituciones en el minuto 20 con 5 segundos; en el cual se hace mención directa a la búsqueda de las autoridades por el asesino y en particular la búsqueda de rastros de el crimen en un bosque, en una zona que visiblemente se asemeja a una suástica en construcción (recordemos que Lang filmaba enteramente en estudio por lo que sabemos que dicha construcción no es azarosa), al final de cuentas se trata de una crítica directa aunque vedada al poder ascendente del nazismo.

El siguiente elemento crítico se ve el minuto 46 con 45 segundos, aquí Lang posiciona la audiencia frente al ventanal de una juguetería dónde momentáneamente posiciona en el centro de la composición fotográfica un juguete de sillas voladoras que tiene la forma de una estrella de David y dentro del mismo cuadro se puede ver en la parte inferior (dentro de los puntos fuertes de la composición fotográfica inferior) la palabra “Matador”, de acuerdo a la definición de los diccionarios alemanes, la palabra matador es de origen español y tiene el mismo significado: (adj.) Que mata.

Aunque lo anterior suene a sobre interpretación de elementos semióticos, hay que recordar que Lang es considerado un director altamente controlador, no dejaba nada al azar y ninguna toma se salía de lo que él mismo planeaba. El control de Lang es milenario y fue quién estableció el estereotipo del director alemán rígido y poco empático hacia sus actores. En la misma escena final, en la que Peter Lore es tirado de las escaleras, la escena no quedaba como Lang quería y decidió que realmente fuera lanzado el actor para darle realismo y continuar filmando, lo cual hace que el gesto del resto de la toma de Lore sea una mezcla de dolor, angustia, odio e incertidumbre.

Técnicamente Lang enarbola una serie de metáforas auditivas nunca antes escuchadas en cine; específicamente crea el primer leitmotiv de la historia del cine con la tonada que silba el asesino desde el principio de la película (Hail to the mountain King de la sinfonía Número 1 de Peter Grieg), la es también la forma en que descubren al asesino mismo. También se denotan juegos auditivos como el que se da durante la redada de la policía a los bajos barrios la cual inicia sin sonido para efectos de un mayor dramatismo, lo mismo los juegos sonoros que elabora con el ciego vendedor de globos (quien reconoce al asesino y quien pone en alerta a los demás criminales).

Se trata de la película más madura del gran director Fritz Lang y la base estructural de lo que sería el Film Noir (cine Negro, cine policiaco o cine de detectives que se hiciera famoso en Estados Unidos durante los años 40’s y 50’s); cabe hacer mención de una anécdota de Lang: dos años después de la elaboración de M su esposa von Harbou se afilió al partido Nazi y queriendo mediar el ánimo entre la cúpula de aquel partido (quiénes habían censurado tanto M como a su siguiente película Das testament auch Dr. Mabuse de 1933) organizó una cena con el jefe de comunicación del partido Joseph Goebbels, la cena se llevo a cabo en calma y en la misma se le ofreció a Lang la dirección del estudio cinematográfico UFA (el principal estudio de cine de Alemania y uno de los principales de la Europa desde 1915 hasta 1945). Una vez terminada la cena, Lang regresó a su casa, agarró sus pertenecías más fáciles de cargar y se autoexilió a Francia esa misa noche, temiendo que lo peor estaba por venir.

Tenía razón, además de la guerra a la que entró Alemania con el resto de Europa, los filmes de Lang fueron vetados de Alemania y él mismo fue considerado enemigo del nazismo mismo por ser descendiente de judíos (su bisabuela había nacido judía pero se había cambiado al cristianismo cuando se casó). Lang emigró en 1937 a Estados Unidos dónde realizó varias películas (regenerando el género del Film Noir y dándole sus últimas características) y solo pudo regresar a Alemania hasta 1959 para dirigir sus dos últimas películas, pero sigue siendo considerado como EL director (Her Direktor) más importante de Alemania de las primeras décadas del siglo XX, el único capaz de evolucionar de una narrativa visual a una narrativa audiovisual y de realizar una crítica abierta a las estructuras de poder de su momento y salir avante de todo eso.

Es sumamente patético ver que a 80 años de su filmación la película sea más que un simple documento histórico sino también un reflejo de lo poco que ha evolucionado la justicia real en el mundo, es problemático encontrar ecos tan sonoros de la falta de justicia en pleno siglo XXI, en particular si ya alguien como Lang nos lo había mostrado con maestría, lo había vivido y había sobrevivido gracias a su capacidad de anticipar estructuras y movimientos políticos. También, Lang es el “padre cinematográfico” de directores de la talla de Woody Allen, Alfred Hitchcock, Stanley Kubrik, Orson Welles, Luis Buñuel, Jean-Luc Godard, Frncous Truffaut, Claude Chabrol y David Lynch entre otros (como Steven Speielberg y Tim Burton quienes dicen que lo veneran pero que por desgracia no se les ve su influencia en ninguna de sus películas).

Lang es un ejemplo a seguir tanto por cineastas como por analistas políticos y por humanistas de todas las disciplinas, quienes deben contemplar el poder mismo de los medios, ver cómo se pueden reflejar las necesidades de la sociedad y analizar la evolución o involución de las condiciones de justicia y las condiciones sociales a través del tiempo y así juzgar nuestras acciones en la actualidad ante hechos similares.



[1] Cabe hacer mención que el cine hasta 1927 era una experiencia enteramente visual, no existía forma tecnológica de filmar la película y grabar sonido al mismo tiempo, el sistema Vitaphone logra que el cine por primera vez se escuche, lo cual desemboca en un cisma existencial en el cine conocido hasta ese momento, la mayoría de los directores y actores no pudieron adaptarse al nuevo avance tecnológico y desaparecieron completamente del panorama, dando pie a nuevas generaciones y a un nuevo lenguaje