lunes, 27 de agosto de 2007

Este Fin de Semana

Éste fin de Semana hubo boda en la familia Rendón, la fiesta era en honor a mi primo Héctor y a su, ahora esposa Paulina; este fue uno de los eventos a los quo no asistí a regañadientes o predispuesto a pasármela mal por varios motivos, entre ellos el mas poderoso era que se trataba de el primer primo que se matrimonia (tanto de la familia Rendón como de la Shoup y por lo que se ve el segundo vendrá en muchos años) y además por el aprecio del individuo en cuestión y de la familia en general.

El evento tomó lugar en “casa de la chingada esquina con puta madre” (agradecemos a la Señora y amiga Virginia de la Mora por la adecuada y descriptiva frase anterior) es decir en Lago de Guadalupe en el Estado de México, más cerca de Querétaro que de la zona postal de nosotros los DF-sureños. La ida fue leve gracias a la pericia laberíntica pero efectiva de mi padre al volante.

La iglesia es un sueño para los dadaístas: un pentágono que mezclaba paredes de vidrio con techo de asbesto que dejaba ver las zonas remozadas de las goteras, un icono ruso en la parte superior, una infaltable Virgen de Guadalupe a la derecha de los feligreses para recordarlos intrínsecamente que México es un país Guadalupano y no cristiano y una efige de cristo tan rubia que haría palidecer a cualquier miembro de la SS; la misa lo de siempre, no se puede pedir más, sigo sin entender porque la religión olvida el libre albedrío de las personas ni porque la “virgen” madre de cristo siguió virgen después del “milagro” (pero al final de cuentas no me porte mal en la iglesia), eso si, los jardines estaban muy agradables, sobre todo con la compañía tan adecuada que estaba a mi lado. Lo que si estuvo para morirse fue la música (la soprano, que tenía que ser gorda para seguir el cliché, pero si estuvo sobresaliente, lo que mató el momento fue la ocurrencia de concluir el evento con El Canon del maestro Pachelbel en una interpretación qua daba pena ajena, razón por la cual salí corriendo de la nadería y la vacuidad de ese sitio y si… salí quejándome rotundamente (unas cuantas gentes apreciaron mi inconformidad y la mayoría no dijo nada después de que les recetaba obra y autor completo, un argumento sólido que nadie puede tirar es el saber sin tapujos la obra en cuestión).

Después fuimos a la fiesta en cuestión que a alguien se le ocurrió hacer en un jardín que se asemejaba a la parte baja del sistema digestivo; el área donde fue la fiesta se semejaba a una vejiga, neuróticamente claustrofóbica (y después estuvo llena de agua, solo para reafirmar mi metáfora), la entrada de los carros era un chorizo de paredes de arbustos (entiéndase el intestino grueso) y el baño se encontraba en una colina con una rampa de acceso de 50º de elevación, justo para que alguien se matara en la urgencia (asemejándose a un páncreas). La comida estuvo para volverse bulímico pero aún así fue tolerable, lo que no podemos decir de la competitividad de los meseros ni de la música que fue la misma de siempre, con algunos rasgos rescatables como el hecho de tocar “Goodbye Horses” de Q-Lazarus, cuestión que me llevó a imaginar que la fiesta se volcaría a ser una instalación de The Silence of the Lambs, pero fue una idea perdida en los clichés musicales.

Por suerte la compañía estuvo de lo más agradable y apreciable y los familiares cumplieron con el cometido, me divertí en lo que cabe, me quejé poco de lo que acostumbro y me alegro de haberlo pasado y reafirmado que:
1) La iglesia y la religión es para idiotas.
2) Las fiestas familiares, con el perdón de los familiares, son mejores desde que la abuela pasó a mejor vida.
3) Las mesas lejanas a las bocinas siempre son las mejores.
4) La migraña es la mejor excusa para cambiarse de mesa.
5) Los meseros siempre son idiotas.
6) Solo los que hacen banquetes puedes echar a perder cualquier comida.
7) Mi familia toma GRANDES cantidades de Coca-Cola…y eso que no son los Shoup-Fierro que son aún más sobresalientes.
8) Los vestidos de boda estilo campesina del siglo XVII no van con los peinados de los 60’s
9) La mejor compañía es la casera que siempre he sabido (y ahora son tres con Claudia…y uno, que siempre nos ve desde el cielo)
10) Gracias a mis padres por no bautizarme y darme Libre albedrío (y ego y cultura entre otras muchas otras cosas)

1 comentario:

Alicia dijo...

jajajajajajaja
bueno así son las bodas
y pues en efecto es ver un desfile de celulitis en los vestidos más feos además de los peinados estilo Marge... pero como dicen la boda es para la familia y el matrimonio para los novios... felicidades a tu primo